desde 1800 hasta 1851
segundo gobierno de Rosas
 
 
Rosas se aplicó de inmediato a reorganizar el ejército y la administración, colocando en ellos federales netos. Dicta una Ley de Aduanas que protege la producción local y allega fondos al fisco. Coloniza la tierra pública.

Manda en Bolivia el mariscal Andrés de Santa Cruz, que mantiene buenas relaciones con los unitarios emigrados y alienta apetencias territoriales sobre las provincias argentinas del noroeste. En 1836, estalla la guerra entre Santa Cruz –que ha formado una federación peruano-boliviana– y la República de Chile. Rosas dispone el cierre de la frontera con Bolivia, solidarizándose con los chilenos. Y declara la guerra a Santa Cruz, el 19 de mayo de 1837.

En septiembre del 37, Bento Gonalvez asume como presidente de la República de Río Grande. ésta se ha separado tiempo atrás del imperio del Brasil a raíz de la “revolución de los farrapos” (harapientos), alentada bajo cuerda desde la Banda Oriental y la Argentina. El caudillo oriental Fructuoso Rivera se entenderá alternativamente con los imperiales y los riograndenses, como así también con los unitarios y federales argentinos, sacando ventajas de todos. Otro tanto hará con ingleses y franceses. En 1838, el general Juan Lavalle y un cuerpo de “farrapos” secundan a Rivera en su propósito de recuperar la presidencia en la Banda Oriental, que ocupa legítimamente Manuel Oribe.

Luis Felipe reinaba a la sazón en Francia. Carecía de todo derecho hereditario al trono, que había alcanzado por una revolución liberal. Está ligado con Inglaterra mediante el llamado “entendimiento cordial” y se mete en aventuras internacionales encaminadas a halagar el orgullo francés, al extender lejos de sus fronteras la influencia gala. Así obtiene un acuerdo comercial muy favorable con Santa Cruz, que recibe el collar de la Legión de Honor y es alabado por la prensa de París.

Cuatro franceses tienen problemas con Rosas: César Hipólito Bacle, litógrafo, que ha entregado a Bolivia mapas cuya confección le encomendara el gobierno argentino, hallándose preso por ello; Pedro Lavié, detenido por encubridor de un robo en Dolores; Pedro Larré y Jourdan Pons, obligados esporádicamente a prestar servicios en la milicia de Luján, para vigilar a Paz que allí estaba confinado. Francia reclama por la situación de esos 4 individuos, exigiendo asimismo se le extiendan las ventajas del acuerdo comercial existente entre Inglaterra y la Confederación. Serían éstos los orígenes de un prolongado conflicto.