desde 1900 hasta 1992
la era justicialista
 
 

El 4 de junio de 1946, tercer aniversario de la revolución, Juan Domingo Perón asumió la presidencia del país.


Durante el lapso corrido desde las elecciones donde obtuviera la victoria, el gobierno de Farrell le ha facilitado a Perón los comienzos del suyo, mediante varias medidas: nacionalizó el Banco Central, poniendo a su frente al hombre que comandaría la acción económica peronista, que es Miguel Miranda, un empresario impetuoso y afortunado en sus negocios; autorizó una emisión de bonos del tesoro, por 250 millones de pesos; intervino la Universidad; estableció el control de cambios y creó el IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio), que manejaría en adelante el comercio exterior. Además, puso a Perón nuevamente en actividad militar, dejando sin efecto su retiro y ascendiéndolo a general de brigada.


Per√≥n naci√≥ en Lobos (alguien dice que en Roque P√©rez) el 8 de octubre de 1895. De manera que contaba 50 a√Īos al hacerse cargo de la presidencia, edad que no representaba, retinto el pelo, redonda la cara y a√ļn el√°stico el paso. Era robusto, ten√≠a los brazos cortos y sonre√≠a con facilidad, quiz√° con excesiva facilidad. Su carrera militar fue brillante, habi√©ndole tocado en suerte reprimir los des√≥rdenes de la Semana Tr√°gica y participar en la revoluci√≥n de 1930. Estudioso, fue profesor de la Escuela Superior de Guerra y pas√≥ algunos a√Īos en Europa, analizando las realizaciones de los movimientos nacionalistas triunfantes en la √©poca, especialmente el fascismo, cuya doctrina influir√° profundamente en sus concepciones. Llevaba escritos varios libros sobre temas castrenses y luego los escribir√° sobre temas pol√≠ticos. Al igual que Rosas de la lengua pampa, compuso un diccionario de la araucana. Viudo de Aurelia Tiz√≥n y sin hijos, se cas√≥ con Mar√≠a Eva Duarte antes de asumir el gobierno. La revoluci√≥n del 43 y el papel preeminente que su habilidad y su enorme capacidad de trabajo le reportaron en el GOU, lo elevaron a un primer√≠simo plano en la vida nacional. Nivel que probablemente no supuso alcanzar cuando, hasta poco antes, era apenas un oficial maduro que no abrigaba certeza alguna respecto a coronar su trayectoria luciendo los soles de general que ahora llevaba sobre sus hombros.