La política internacional en el pensamiento de Juan Perón /1947-1948
Posición frente al comunismo
 
 
Para no ser aprovechado por el movimiento comunista había negado su participación en el Congreso Obrero de Lima (Vid. supra II, 8). El 3 de abril de 1948, el español informa que había visitado a Perón el embajador norteamericano Bruce, con el objeto de requerir su opinión “sobre la exclusión de España del “Plan Marshall”, motivada por la decisión del Presidente Truman” y las repercusiones que “tendría sobre la opinión pública italiana en vísperas de las elecciones”. Perón le respondió que la decisión le parecía un gran error y que esa actitud “sumaría votos a la causa comunista”. También el Presidente le contestó a aquel diplomático que “grandes núcleos de ex-fascistas y fascistas (...) votarían por rencor y despecho a los candidatos del comunismo” (38).

Dice el español que nuestro Presidente le transmitió claramente su pensamiento: “Yo soy, declarada y públicamente anticomunista. Pero ello no quiere decir que esté dispuesto a aceptar consignas anticomunistas e ideológicas (...) para dar el gusto a la política exterior de los Estados Unidos e incluirme en el rebaño de los que en Sudamérica, por desgracia, obedecen al timbre de Washington”. Enfatizó que se trataba de hacer frente al comunismo “en su origen, extirpando las causas que lo motivan y elevando el nivel económico del pueblo y, sobre todo, de la clase trabajadora”. Con satisfacción recalcaba que eso lo iba logrando, como se demostraba por el resultado la última elección para diputados en las cuales “el comunismo ha perdido millares y millares de votos en las zonas más populosas e industriales del suburbio de la Capital”. Por Otro lado esta convencido que si dejaba “la bandera de la independencia hispánica (...) y me sumo sin discriminación al coro general impuesto por los Estados Unidos, automáticamente quedará ese 'banderín de enganche' (...) en manos de cualquier Partido Comunista audaz”, que ya lo utiliza en sus propagandas entremezclando con habilidad “la consigna soviética con la resistencia al imperialismo yanqui y el libre albedrío de los pueblos hispanoamericanos frente a Norteamérica”. Agregaba: ”no quiero (...) que la Argentina parezca un pueblo subalterno que recibe instrucciones por teléfono”.

Piensa que el Partido Comunista es muy fuerte en Chile, donde cree que tiene más de cien mil “afiliados con jefes audaces que reciben órdenes de Moscú” y “domina totalmente en algunas zonas”. En Brasil “hay cerca de un millón de hombres afiliados” y el país “está bailando en la “cuerda floja”, pero Chile “está bailando sin cuerda”. Nuestro Presidente insistió ante el español que él “es claramente anti-comunista” (39).