período hispánico
virreyes
 
 
El virrey era la más alta autoridad residente en América ya que representaba en forma directa al Rey. El cargo recaía generalmente en un caballero de la nobleza.

Esta institución fue especialmente creada para el gobierno de las tierras americanas. Los primeros virreyes gozaron de un complejo de atribuciones que nunca fueron igualadas por ninguna otra autoridad en Indias. La inmensidad de las distancias, la dificultad de comunicaciones con la Metrópoli y la urgencia de los múltiples problemas a resolver los obligaba, en muchos casos, a decidir por sí y ante sí, sin plantear siquiera la cuestión a los altos organismos del gobierno radicados en España.

La inicial amplitud de poderes se fue limitando poco a poco, las distancias entre América y Europa hacían casi imposible el control sobre el virrey; por lo que a fin de asegurar la honestidad en las decisiones que tomasen, se les impuso la obligación de informar detalladamente a los monarcas de todas las actividades de gobierno, como también la fiscalización las Audiencias y los juicios de residencias que se les realizaba al finalizar su mandato.

Tenían prohibido tener estancias y labranzas, contraer matrimonio durante su mandato, asistir a fiestas o bodas, no pudiendo ser padrinos de bautismo o de casamientos por el parentesco espiritual que ello creaba.

En los comienzos los nombramientos de virreyes fueron vitalicios, luego se fijó un plazo de tres años, que gradualmente se fue extendiendo hasta cinco años.

Los dos primeros grandes virreinatos en América, el de Nueva España y el del Perú, se crearon en el siglo XVI, cuando ya se tenía desde España una visión más precisa de la geografía americana y de la complejidad del mundo nuevo incorporado a la Corona. En el siglo XVIII se crearon los virreinatos de Nueva Granada y del Río de la Plata, éste último como una desmembración del Virreinato del Perú, ya que desde Lima, su capital, se había visto, era prácticamente imposible la gobernación de una demarcación territorial tan vasta, y codiciada por los extranjeros.


Existieron cuatro virreinatos en el Reino de América:

Nueva España (México), creado en 1535;

Nueva Castilla (Perú), creado en 1542;

Nueva Granada, creado en 1718;

Río de la Plata, creado en 1776.