primeros gobiernos patrios
» Junta Grande
Instalada la Primera Junta el 25 de mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, al segundo día de funcionamiento, ordenó el envío de una circular a los Cabildos del interior invitándolos a designar un representante para incorporarse al nuevo gobierno nacional.

los  representantes de las ciudades comenzaban a llegar a Buenos Aires 

Hacia diciembre de 1810, la gran mayoría de los diputados provinciales ya habían arribado a la capital para incorporarse a la Junta. Los representantes del interior exigían el cumplimiento del derecho que les asistía a sus ciudades de manejar conjuntamente con Buenos Aires los destinos de la revolución. Sin embargo, tropezaron con la decida oposición de Mariano Moreno y Juan José Paso, los secretarios de la Junta,

Mariano Moreno Secretario de la Junta

originándose la primera gran crisis en el seno del gobierno nacional.

Finalmente, se resolvió por votación de los miembros de la Junta, que los diputados del interior se incorporaran formalmente a la Junta, constituyéndose la denominada Junta Grande. De inmediato Moreno presentó su renuncia.

Uno de los mayores desafíos que enfrentó este nuevo gobierno fue la conspiración permanente contra ella, dentro y fuera de la Junta, por parte de los seguidores de Moreno. Eran jóvenes ilustrados que formaron una agrupación política, la Sociedad Patriótica, que habría de influir en forma decisiva en la marcha de la revolución en los años venideros.
Ciertamente, la Junta grande resultó demasiado numerosa para gobernar con rapidez y eficacia. Con el paso del tiempo se fue desprestigiando y creciendo notablemente el grupo opositor.

Joaquín Campana  

La noche del 5 al 6 de abril de 1811, el conflicto llegó a la calle, cuando  una multitud de poncho y chiripá, integrada por peones rurales, artesanos y gauchaje, decidió en forma pacífica pero decidida dar un golpe de fuerza y expulsar de la Junta a Vieytes, Azcuénaga, Rodríguez Peña y Larrea, los seguidores de Moreno, logrando la incorporación de Feliciano Chiclana y del Doctor Joaquín Campana, este último como secretario. Solicitaban la separación de todos los funcionarios nacidos en España, que se expulsara de Buenos Aires a los europeos que resultaran sospechosos para la causa, y que Manuel Belgrano fuera enjuiciado por su derrota en el Paraguay.
Como resultado de la asonada quedaron enfrentados porteños y provincianos, ya irremediablemente; y los saavedristas debieron asumir toda la responsabilidad del gobierno y la conducción de la guerra.
Las noticias que venían del norte sobre la terrible derrota del ejército en Huaqui, debilitó enormemente la situación de la Junta, a la par que crecían las criticas por su ineptitud e ineficiencia. El peligro que acechaba obligó a Cornelio Saavedra a alejarse de su presidencia para marchar hacia el norte a fin de reorganizar el ejército. El Cabildo aprovecharía estas circunstancias para imponer la creación de un nuevo órgano ejecutivo que devolviera a Buenos Aires el manejo del movimiento revolucionario, en sustitución de la Junta: el Triunvirato.
Entre las medidas adoptadas por la Junta Grande en el lapso de su gobierno se destacan el Reglamento de Juntas provinciales y subordinadas, por el que extiende el funcionamiento de Juntas a las gobernaciones intendencias, instaurando un sistema de voto obligatorio, pero manteniendo la subordinación a la propia Junta de Buenos Aires; y el Reglamento sobre libertad de imprenta que reconoce la libertad de publicación de las ideas políticas, aboliendo los juicios de censura previa.