Revolución de Mayo
» las misiones al interior

 

Una vez establecida en Buenos Aires la Junta de Gobierno ésta decidió enviar una circular a los pueblos del interior con el fin de hacerles conocer los acontecimientos producidos en Buenos Aires y los objetivos de la revolución. Pero las intenciones con que se remitía esta circular no sería la simple llamado a adherir a los sucesos pues sería llevada por una expedición que intentaría imponer de cualquier manera y a cualquier precio los principios revolucionarios.
Para lograr el objetivo, se enviaron desde Buenos Aires distintas misiones. La primera fue la expedición al Alto Perú. Esta era una zona hostil a Buenos Aires y a sus decisiones y dónde se habían frustrado dos levantamientos en 1809. La expedición se detuvo previamente en Córdoba donde había una fuerte resistencia a la revolución encabezada apoyada por Santiago de Liniers, quien terminó siendo fusilado bajo las órdenes de Castelli.
Sometida Córdoba, la expedición siguió rumbo al Alto Perú donde se enfrentaron a los realistas en las batallas de Cotagaita y Suipacha, logrando en la última un triunfo para las fuerzas revolucionarias al mando de Antonio Balcarce. Pero las tropas españolas pudieron rearmarse y conseguir en 1811 un triunfo importantísimo en Huaqui, que significó la separación de las provincias del Alto Perú de los dominios que conformarían la Argentina al comenzar a independizarse de la metrópoli.

Batalla de Suipacha

Otra expedición salió con destino al Paraguay, al mando de Manuel Belgrano, y tenía como objetivo conseguir el apoyo de la Junta de Asunción, para lo cual debía enfrentarse a los tropas realistas. Ambos ejércitos se enfrentaron en tres batallas Campichelo, Paraguarì y Tacuarí. Esta misión también fracasó y la región del Paraguay se mantuvo la independiente de la Junta de Buenos Aires, una importante pérdida para el naciente país porque era un dominio del Virreinato del Río de la Plata, con sede en Buenos Aires.

Manuel Belgrano al mando de la expedición al Paraguay

Una tercera misión enviada la Banda Oriental, fue encomendada también a Manuel Belgrano, y tampoco termina bien, porque por un acuerdo entre la Junta de Buenos Aires y Elío, que había sido nombrado virrey después del derrocamiento de Cisneros. La Junta le reconoce a éste su autoridad en Montevideo, dejando a la Banda Oriental afuera de la representación provisional que ejercía Buenos Aires de las provincias del Plata, a raíz del movimiento revolucionario iniciado en Mayo de 1810.

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

fusilamiento de Liniers

 

   

  

 

  

 

 

 

[+] expedición al Paraguay