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convención y elecciones
Faltaba dejar sin efecto la reforma constitucional de 1949 y, con ese fin, se proyectó reunir una Convención Constituyente, cuyos integrantes serían elegidos en comicios organizados al efecto. Acudirán a ellos los partidos políticos con el radicalismo dividido, ya que, a la fecha, sus adherentes se distribuyen en dos fracciones enfrentadas: los “radicales del pueblo”, encabezados por Ricardo Balbín, y los “radicales intransigentes”, que siguen a Arturo Frondizi. El peronismo no podrá presentarse, porque ha sido oficialmente proscripto. Y los peronistas, como respuesta, deciden votar en blanco. Las elecciones tienen lugar en julio de 1957 y su resultado es desalentador para el gobierno, pues ganan los votos en blanco, que suman dos millones. Balbín cosecha un caudal casi análogo y Frondizi 50.000 votos menos, aunque es el partido que logra más plazas de constituyentes. Reunida Pese al toque de alarma que, para el gobierno, significaron los resultados de la elección de constituyentes, se convoca a elecciones generales para 1958, concretándose así un plazo que hasta ese momento se mantuviera incierto pues, reiteradamente interrogado al respecto, Aramburu ha acudido a una respuesta críptica afirmando que los comicios se realizarán “ni un minuto antes ni un minuto después”. El candidato del gobierno es Balbín, “radical del pueblo”. Frondizi, capitalizando políticamente la actitud asumida por los “intransigentes” en El líder “intransigente” había escrito un libro, que tuvo gran repercusión: Petróleo y Política. Destacaba en él la importancia que revisten para el país sus reservas petrolíferas y se declara partidario convencido de su explotación por parte del Estado Nacional. Sustenta asimismo otras ideas económicas que, en conjunto, serán conocidas como “desarrollismo”, teniendo por inspirador a Frigerio, quien las difunde desde la revista Qué, de influencia creciente en la opinión. Los votos que le reporta el pacto con Perón y los que obtiene a raíz de su proclamado nacionalismo económico, le dan el triunfo a Frondizi en las elecciones generales del el 23 de febrero de 1958. Obtiene 4.050.000, contra 2.415.000 de Balbín. Prácticamente, la única voz opositora a fines de 1956 es el ya citado semanario nacionalista Azul y Blanco, que dirige Marcelo Sánchez Sorondo y que tiene como Secretario de Redacción a Mariano Montemayor. Bajo el seudónimo de “Arpo” dibuja allí Lino Palacio, que representa a Aramburu como una vaca y a Rojas como un pingüino. El cadáver embalsamado de Eva Perón, se transformó en un problema para el gobierno de Aramburu y Rojas. Se temía, en efecto, que llegara a ser un símbolo y que, en torno a ese símbolo, perdurara el fervor peronista. Pero, a la vez, el respeto que imponen los muertos determinó que no se emplearan métodos extremadamente torpes para hacerlo desaparecer. El 23 de noviembre de Circularon versiones fantásticas referidas a la suerte corrida por esos patéticos despojos, artificialmente preservados de la corrupción. Los cuales dieron lugar a otro hecho dramático, cuando el oficial encargado de su custodia, tenso por la lúgubre misión que cumplía, disparó una noche en la oscuridad contra alguien que creyó un intruso y que resultó ser su propia mujer, a la que así dio muerte. El 4 de septiembre de 1971, por orden del general Lanusse, presidente por entonces de Confidencias posteriores permitieron establecer que, desde mediados de diciembre del 55, aproximadamente, los mismos permanecieron en un féretro cerrado, dentro de una ambulancia estacionada en |
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