desde 1800 hasta 1851
la revolución en peligro
 
 

El Ejército del Norte, al mando de San Martín, tiene su campamento en Tucumán. Los realistas avanzan hacia Salta y numerosos salteños la abandonan, llevándose los badajos de las campanas para que, en caso de caer la ciudad, el enemigo no pueda festejarlo con repiques. Muchos hombres se incorporan a la vanguardia patriota, que San Martín ha puesto bajo las órdenes de don Martín Miguel de Güemes.

Güemes pertenece a una distinguida familia salteña. Su carrera militar ha sido irregular, pues no se adapta a las rigurosas ordenanzas castrenses y tiene un concepto propio y singular de la guerra. Peleó en las Invasiones Inglesas y en la batalla de Suipacha. Cuenta ahora con varias partidas de jinetes gauchos, que le obedecen ciegamente y que, conocedores del medio en que se mueven, hostigan a los realistas mediante acciones de guerrilla.

En un informe que San Martín dirige a Posadas, en marzo de 1814, se refiere a la actuación de los gauchos que combaten por la patria a las órdenes de Güemes y da cuenta “de una guerrilla que tuvo lugar el 9 del corriente en el Carril del Bañado con una partida enemiga de diez hombres, de los que hizo cuatro prisioneros, les tomó siete fusiles e hirió al comandante y otro más que logró escapar”.

Mediante una segunda comunicación, de la misma fecha, hace saber que “el paisanaje está empeñado en hostilizar al enemigo e impedirle la extracción de ganados que [...] en la expedición que emprendió anteriormente el coronel Castro al mando de cuatrocientos hombres, avanzando hasta Guachipas, no pudo sacar más ganado que el que iba protegido con toda su fuerza; porque los gauchos de entre los bosques perseguían, destruían y ahuyentaban cuantos mandaba recoger.”

 En mayo de 1814, San Martín deja el mando del Ejército del Norte, retirándose a Córdoba por razones de salud. Lo reemplaza Rondeau. 

 

 

 

 

 

 

A mediados de 1812, Napoleón lleva a cabo la campaña de Rusia. Ocupa Moscú, pero la ciudad es incendiada por sus pobladores. Bonaparte inicia la retirada, pues se aproxima el invierno y tiene dificultades de abastecimiento. Sus enemigos europeos lo vencen en Leipzig. Inglaterra ataca desde Portugal a las tropas francesas destacadas en España, derrotándolas en la batalla de Vitoria. En diciembre de 1813, Napoleón libera a Fernando VII. El 31 de marzo de 1814, los aliados (Prusia, Austria, Inglaterra, Rusia y Suecia) ocupan París. El emperador es confinado en la isla de Elba. Fernando VII vuelve a Madrid, en mayo de ese año.